Deteriorando idioma
Guillermo López Pérez-Marín
No hay obra musical más insustancial que la compuesta con una solo nota. Sin duda habrá gente que le agrade por su novedad, y otra que pensará que es desaprovechar las enormes posibilidades que brinda el pentagrama para combinar sonidos, añadiendo quizás, la cortedad creativa del compositor. Es como pintar un cuadro con una sola raya. Aunque hay excepciones que conforman la regla ¿No es cierto? Pasa lo mismo que con la gramática española. Muchos literatos y comunicadores de los medios de difusión, utilizan desde la aparición de las computadoras, la ley gramatical que ha impuesto Microsoft, jerga extendida mundialmente a través de los ordenadores. No hace muchos años cuando aún se cuidaban los escritos en cualquier medio, existían los correctores de textos, personas impuestas en la gramática, con diccionarios en mano -de la Real Academia de la Lengua, de Sinónimos y Antónimos, etc.- que, contratados por las empresas editoras de libros, diarios, revistas, radios, televisión, etc. desempeñaban el cometido de supervisar los escritos de todo aquel que se dedicaba profesionalmente a escribir, publicar, hablar, etc. Unos ejemplos serán suficientes para aseverar lo que se describe. Hay una palabra que se usa en solitario: la voz "ubicado". Para muchos es la palabra talismán de su intelecto comunicador y la usan a troche y moche. Sin embargo existe en nuestra riquísima lengua española, más palabras que les servirían para enriquecer su terminología, tales como, además de ubicado, situado, emplazado, acomodado, instalado, asentado, apostado, radicado, establecido, etc. Así mismo y, como la anterior, señalamos la palabra "inicio". Otra panacea comunicativa repetida tercamente. La rica gramática nos brinda del mismo modo, amén de inicio, las palabras comienzo, principio, arranque, preludio, abrir, empezar emprender, abordar, comenzar, etc. Hay muchísimas más sinónimas, las palabras “Inusitadas” como decía Azorin, que es la forma de enriquecer nuestra literatura y comunicación actual, a lo cual no podemos ni debemos renunciar nunca. Tampoco hemos de olvidar que nuestras lenguas madres son el Latín y el Griego. Esa escasez de palabras queda muy bien para los americanos que usan, con su pobre idioma, una sola palabra para diferentes significados. Y, volviendo a la música, diremos que ella es el resultado de la combinación de notas situadas en el pentagrama, consecuencia de la inspiración del compositor que se vale de los colosales resortes de la armonía, consonancia, tonalidad, ritmo, etc. que forman, como una gramática, un todo surgido del resonante viajar de los sonidos a través de los tiempos.
Guillermo López Pérez-Marín es presidente de Pro Música Española.



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