La voluntad del olvido
José A. Lafuente
El pasado viernes presentamos en la Sala Rafael Altamira de la Sede Universitaria de Alicante el libro La Voluntad del Olvido, de Eduardo Fernández Sánchez. Editado por ECU, este relato largo o novela corta plantea dos historias subordinadas enmarcadas en el levantamiento comunero de Castilla contra Carlos I. Dos historias protagonizadas por Hernando de Alcántara, personaje en tránsito desde el acomodo al servicio del Corregidor de Segovia hasta su implicación en los hechos citados, mediando una mujer, causante involuntaria de la situación esquizofrénica que llevará a Hernando a disyuntivas que se van cocinando y resolviendo a través de esta bien urdida trama. El "metraje" es algo escaso pero, quizá por ello, intenso. Como diría un catador de vinos "corto en boca con un retrogusto de épica y un perfume de impronta amorosa que bla, bla, bla…" Treinta y un capítulos a modo de teselas bien colocadas.
Como casi todo intento de mejorar las cosas (la palabra "revolución" se fue de vacaciones y no ha vuelto), los que cogen siempre la pancarta al final poniendo cara de cansancio, se hacen un traje a medida y se quedan hasta con el cambio. Esto se podría decir más claro a la vista de los
últimos telediarios, pero quedaría menos fino. Los burgueses castellanos del s. XVI y los parias que les seguían muy convencidos y muy cabreados (ya se encargaron los "españolistas" de la Inquisición), se frustraron en Villalar, pero fueron los de a pie los que pagaron el destrozo.
Un aspecto formal y que comparto con convicción es la inclusión de poemas en forma de catalizador de sentimientos cuando la acción requiere un descanso, algo de música; aporta sensaciones y enriquece el relato; también enerva si eres permeable y no te temes a ti mismo.
Como dije en la presentación, no se trata de un libro histórico sino de época. Un relato bien construido desde una lógica narrativa y estructura clásicas, un lenguaje adecuado a la historia y una implicación emocional y personal de este alicantino de ascendencia y militancia castellano manchega. Éste su segundo libro ha ganado en agilidad y su autor en habilidad. Queda camino por recorrer, pero lo importante es que hay camino. Lo inmediato es seguir de cerca a este autor para mirarle los papeles cuando esté distraído. Estaremos al tanto.
José A. Lafuente es licenciado en Filosofía y Letras.



Compártelo!







