Fiestas de San Juan

Guillermo López Pérez-Marín

Un joven salta una hoguera en la Noche de San JuanLa celebración del día más largo y la más corta noche del año, corresponde al Solsticio de Verano, conocido como las Fiestas de San Juan. Es una fecha que tiene antecedentes de muy antigua tradición entre los pueblos que habitaban Europa desde la antigua Grecia y Roma Su significado residía en dar gracias a los dioses por las cosechas recogidas tras los meses invernales, así como el triunfo de la luz sobre la oscuridad. Es la "noche mágica" donde todo tiene un significado prodigioso. La Iglesia aprovechó estas fiestas tradicionales tan apegadas a las gentes y les dio el nombre de Fiestas de San Juan, en honor al nacimiento del Bautista. En la noche sanjuanera se realizan una serie de ritos, bailes y cánticos tradicionales procedentes de los inmemorables orígenes paganos, y que hoy siguen celebrándose. El centro de la celebración de la Noche de San Juan es el fuego. Es una creencia ancestral específica sustentada en la creencia de que encender hogueras es darle al sol las fuerzas suficientes para llegar al solsticio de invierno, donde la oscuridad se enseñorea sobre la luz, que casi se apaga, en el día mas corto del año y la noche más larga, el 21 de Diciembre. El fuego significa también la purificación de las almas. Las hogueras se realizan con trastos viejos inservibles, leña, cartones, cajas y otros ingredientes inflamables. Alrededor de la encendida pira la gente baila y canta los sones tradicionales formando corro cogidos de las manos y naturalmente se bebe y se come en abundancia. Los más osados, descalzos, caminan sobre las ascuas encendidas sin quemarse, ante las gentes espantadas. Es el milagro de la purificación. Esa noche acumula tradiciones que se van transmitiendo de padres a hijos. En esa noche se solicitan multitud de favores, entre los que se encuentra la petición de casamiento de la juventud. "A buscar el trébole, el trébole, el trébole los mis amores van". Es el incitante canto seductor. Es la maravillosa noche de San Juan donde todo es alegría y regocijo y sobre todo la esperanza de que se cumplan los deseos solicitados. Esa moche mágica, termina con la salida del sol al que saludan solicitándole que continúe dando vida a los moradores de la Tierra. Sin embargo, es a partir de 1928 cuando el valenciano José María Pi, de acuerdo con el ayuntamiento, prohíben las hogueras transformándolas en fallas, al igual que Valencia. Todo el significado de las hogueras en la noche de San Juan y su envoltorio ancestral se viene abajo y paulatinamente desaparece. Llegan nuevos modos de celebración convertidos en ruidos infernales. Por eso me ha parecido admirable ver el cartel anunciador de las fiestas, que representando a una pareja de danzantes ataviados con los trajes populares, nos sugiere la pretensión de regresar a la celebración de los bailes y cantos populares que están perdidos y que este año, con este aviso, parece que se van a recuperar. Esperemos que, en lo que cabe, volvamos a la quema de hogueras y el subsiguiente traslado a la verdadera noche del San Juan, la del 23 al 24 de Junio. Y todo con la presencia de la buena música popular alicantina, española, cantada y bailada con todo su esplendor de siglos.

* Guillermo López Pérez Marín es presidente de Pro Música Española.