Dicen...
Dicen que fue en la época en la que al grandioso Real Madrid de Di Stefano, Puskas, Gento, Santamaría, Kopa o Del Sol, ganador de cinco copas de Europa seguidas, reinaba en el continente
LUIS PRATS PÉREZ
Uno de los diarios deportivos, ya desaparecido, de los años sesenta que representaba el barcelonismo fue sin duda Dicen… En formato de huecograbado, luchaba contra el gigante Marca y el recién reeditado As, que como hoy en día se editaban en la capital de España. Con la lectura del Dicen…, que mi hermano mayor Alfonso introducía subrepticiamente en un hogar totalmente merengón, comprándolo las menos de las veces o sustrayéndolo la mayoría de ellas de casa del tío Eladio, culé y herculano de pro -su padre, mi abuelo fue presidente antes y después de la guerra civil-, obtenía sin duda una visión más amplia del futbol patrio.
Dicen que fue en la época en la que al grandioso Real Madrid de Di Stefano, Puskas, Gento, Santamaría, Kopa o Del Sol, ganador de cinco copas de Europa seguidas, reinaba en el continente cuando un Barcelona comandado por Kubala, con Ramallets, Garay, Evaristo, Koczis, o Czibor y en el que reinaba un joven español de Coruña llamado Luis Suárez se les subió a las barbas a los merengues. El Barça de H. H. conducido por Suárez ganó las ligas del 58/59 y 59/60, llegando a la final de la Copa de Europa de 1961 que perdió en Berna por 3-2 contra el Benfica de Eusebio
y Colunna en la famosa final de los postes, desde la cual dejaron de ser rectangulares y pasaron a ser redondos. La temporada siguiente Suárez fichó por el Inter con el que ganó dos copas de Europa, una de ellas al R. Madrid, en el último partido de Di Stefano como blanco, en 1964 y la otra al siguiente año al Benfica.
Dicen que no ha habido un centrocampista en el Barça y en el fútbol español como Xabi, y ante tal afirmación habría que recordar lo que fue el mago de La Coruña. Aparte de los títulos reseñados en el párrafo precedente, condujo a la "roja" a conquistar su primer título europeo en 1964, sumando a todos ellos los conquistados vistiendo la zamarra rojinegra en Milán, tres títulos ligueros y dos copas del mundo, además de dos copas Ferias, luego UEFA, con el Barcelona.
Dicen que la influencia del fútbol inglés le privó de repetir en el 64 el balón de oro que ya ganó en 1960, primer español en conseguirlo y por ahora único hasta que lo remedie Iniesta, año en que el R. Madrid ganó por 7 a 3 la Copa de Europa al Eintracht de Frankfort. Aquel glorioso 64 ganó Suárez la Copa de Europa de Selecciones Nacionales, la Copa de Europa y la Intercontinental con el Inter y la liga italiana, y acabaron dándole el balón de oro a un buen jugador escocés del Manchester United, Denis Law que evidentemente no poseía la elegancia y clase de Suárez ni los títulos por él acumulados. Una bota de plata en el 61 y una de bronce en el 65 completan un palmarés realmente impresionante.
Dicen que las comparaciones son odiosas, por lo que más vale dejar a cada uno en su sitio y en su época. Si Suárez tuvo la suerte de jugar junto a un grupo de jugadores de los mejores del mundo en su momento tanto en el Barça como en el Inter, Xabi no le va a la zaga pues le acompañan en su equipo nada menos que siete integrantes de la roja campeona del mundo y el que muchos dicen es el mejor jugador del mundo Messi, además del mejor lateral del mundo el brasileño Alves.
Dicen que en aquellos años cincuenta y sesenta la prensa deportiva aún pecando del mismo maniqueísmo que en la actualidad, no llegaba a los límites de forofismo que hoy en día ilustran las páginas de los diarios deportivos de Madrid y Barcelona.
Luis Prats Pérez es sindicalista.
















