A toda costa

Luis Prats

Luis PratsRicardo Costa reaparece con entrevista en un medio amigo tan popular como su partido, vuelve a la primera fila de la arena política con cargo y responsabilidad en el grupo parlamentario de las Cortes Valencianas. Corrimiento de escaños que ha conllevado temblores telúricos y miradas aviesas en la bancada popular, dejando atónitos al conjunto de la ciudadanía.

Costa es peculiar incluso entre los suyos, su verbo pijo le delata, su vestuario de anuncio de grandes almacenes le pone en evidencia, sus relojes de alta gama marcan un horario desfasado, sus subterfugios le preceden, sus ardides le sitúan. Subrepticiamente retoma sus actividades parlamentarias tras el benévolo castigo que le impusieron en su día. A toda costa pretenden estar en el foco de los medios de comunicación, en sitios de privilegio como si la sombra de corrupción que le persigue hubiera desaparecido. Ventajea con aquello de que lo que no te apliques a ti mismo difícilmente lo podrás hacer con los demás.

Las empalagosas conversaciones con la trama del bigotes y compañía les tienen cogidos a todos, de Camps a Costa de Costa a Camps. La ñoñería con la que tratan en las grabaciones telefónicas a los capos de la banda de corruptos dejan al descubierto sus vergüenzas, su meliflua verborrea.

Se desprende de la rehabilitación temor a posibles delaciones. Viviendo en la ribera de la corrupción, bordeando la senda del juicio popular, de la impopular imputación, el Presidente renueva cargos, otorga confianzas ante la incertidumbre del conocimiento de hechos relevantes de su antiguo Secretario General, todo tan taxativo como impropio.

A toda costa, a costa de quién sea, Ricardo intenta rehabilitarse pretendiendo que dejemos en el olvido sus presuntas implicaciones, sus íntimos momentos con sus amiguitos del alma, sus amistades peligrosas, sus insultantes ostentaciones. Todavía hay tiempo, hasta Mayo, para dar un vuelco en las encuestas aún favorables a los populares valencianos, máxime si siguen empeñados en espurias rehabilitaciones y mantenimientos en listas de imputados; todo es posible en el levante, sobre todo con viento a favor, sin olores a basuras ni a pútridas correas.

Luis Prats es sindicalista.