Mala leche californiana
JORDI PICÓ CORTÉS
Crystal Antlers, surgidos del oeste de los States, sacan a la venta Two-Way Mirrores que supone el retorno a los orígenes, una vuelta a empezar, un comienzo alternativo, un nuevo primer disco, si acaso más palpitante.
Que las cristaleras están de moda es algo evidente –incomprensible también– pero eso es requisito para lo primero. Crystal Antlers, cornamentas de cristal en este caso, no son ni aficionados a las recreativas ni percusionistas vasco-ingleses, pero llevan largo tiempo en la cámara frigorífica, a la espera de confirmar lo que mostraban con su primer LP, Tentacles (2009), de recepción algo fría, pero aun así una propuesta de lo más interesante.
Crystal Antlers surgen de Long Island, al oeste de los States. Con la suerte de tener como padrino a Ikey Owens, de Mars Volta, editan EP, un bastardo de docenas de estilos decorado con suficiente furia y cabreo como para sobrellevar la mezcla de drone, psicodelia y noise que proponen –no por delusoria, que calidad tiene para rato, sino porque sienta en el estómago como una resaca de licor de grosella–. Esa fórmula se mantiene en Tentacles, pero el formato largo les resiente, y disuelven en apenas 15 minutos más su sonido, duplicando el número de pistas y creando un híbrido más melódico, pero que no termina de convencer.
Two-Way Mirror (2011) es el retorno –se supone que no será eterno– a los orígenes, una vuelta a empezar, un comienzo alternativo, un nuevo primer disco, si acaso más palpitante. Sólo que, desafortunadamente, es su segundo largo y eso les pesa. Para aquellos que disfrutaron el anterior, aquí tenéis una nueva dosis de once pistas de punk agresivo y cafre, pero para esos otros que esperábamos que la mala leche californiana hirviera en algo más productivo, algo que les permitiera ocupar, si se permite, un hueco detrás, o al lado, de esos The Mars Volta olímpicos, el arranque se queda a medias. ¡Ojo! Pese a todo no cataloguéis Two-Way Mirror como un intento fallido, sino como un esfuerzo continuista, una tentativa por seguir adelante, a la espera de que en un momento u otro la inspiración les bulla y puedan cocinar el disco que de verdad confirme ese talento que se entrevé en temas como Fortune Telling o Dog Days.
Two-Way Mirror va a permitir a Crystal Antlers mantenerse rondando por ahí arriba un tiempo más, quizá lo suficiente para que, en una ocasión o en otra, salga algo productivo. Si superan su aversión a las pelotitas anti-estrés o en su defecto, aprovechan lo más posible ese cabreo monumental que llevan con algún infeliz, quizá se coronen como unos grandes, o quizá se mantengan sacando discos como éste, en cuyo caso yo no seré el que se queje. De cualquier manera merece la pena echarle una oída a este segundo esfuerzo aunque sea por pistas como Jules’s Story o By The Sawkill que les permiten mantenerse a flote y reivindicar un estilo que, como poco, rompe la monotonía. 6,8/10
Dales una oportunidad si: con la mezcla de estilos que proponen, podrás apreciarlo de una manera o de otra tanto si te gusta el Garage americano como el Stoner Rock o incluso el Heavy. Obligados si disfrutas a unos The Mars Volta algo desbravados o un buen cabreo punk.
Tómalo con precaución si: no tragas el rock sureño o los arranques más ruidosos del panorama americano. Se recomienda una dosis de paciencia para los más tranquilos y unos altavoces potentes para poder sumergirse en el caos que producen.

















Comentarios
#1 Kim | Mié, 27/07/2011 - 12:27
Muy bueno jordi! seguiré tu
Muy bueno jordi! seguiré tu consejo; pondré a punto mis altavoces y le daré una nueva oportunidad a este grupo que desde luego ya nos impresionó con sus dos primeros trabajos!
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