La suerte del líder
TXIQUI MARTÍNEZ
No está el Hércules realizando un buen juego. Ya no digo brillante, sino un juego que convenza. Tenemos la suerte de cara, la suerte del campeón
Lo estamos viendo en los últimos partidos. Tenemos la suerte de cara, la suerte del campeón. Incluso lo hemos visto con el Levante en Primera. A pesar de la suerte del líder que somos, nadie puede poner peros a los triunfos porque suponen, entre otras cosas, uno de los mejores arranques ligueros en la historia del Hércules. Estamos a una victoria de conseguir el récord.
La tarde y la hora no animaban. Estábamos en alerta amarilla por gota fría y en un puente largo. La lluvia caída durante todo el día y las cuatro de la tarde de un sábado, hacían desistir a gran parte de la parroquia no llegando la entrada en el Rico Pérez a 7.000 espectadores. Venía el Córdoba, un equipo situado en lo alto de la tabla y que estaba apuntando maneras en esta segunda división. Los locales debían verificar su condición de líderes indiscutibles en la categoría.
No está el Hércules realizando un buen juego. Ya no digo brillante, sino un juego que convenza. La defensa está sublime. En el medio centro, aunque Rivas pelea, roba balones y no para de correr, al colombiano Abel y al portugués Tiago no les veo en plena forma. No quiero decir que no se impliquen -aunque ya me han leído las críticas hacia las tarjetas que cosechan de forma inoportuna y estúpida- porque lo hacen y lo mejor que pueden… pero no están a las revoluciones que deberían estar.
Y arriba pues ya saben: Aganzo lesionado, Míchel y Sardinero como recambio y Urko Vera en el banquillo hasta que en Villarreal el chaval salió y se trajo los tres puntos.
A los 48 minutos, a los tres de la segunda parte, el defensa cordobés, Fuentes, le hizo un flaco favor a su equipo agarrando a Calvo y obligando a Pino Zamorano a sacarle la segunda tarjeta amarilla y a la caseta. Por cierto qué mal Pino Zamorano. Trece tarjetas si no me fallan las cuentas y malo a rabiar. Ahí está en Segunda. Por algo será.
Tras la expulsión, algo debió pensar Juan Carlos Mandiá al ir jugando contra diez, y en el minuto 55 decidió dar salida a Urko y sentar a Michel a ver qué pasaba. Pasó lo que todos sabemos: que apenas un cuarto de hora después, trás no llegar a un primer remate, marcó el único y definitivo tanto para el Hércules.
Roba el balón Abel Aguilar en la salida de la defensa cordobesa y le cede el cuero a la izquierda del área visitante a Felipe Sanchón para que éste, una vez desbordado el defensa, centre al palo largo del portero Alberto y allí, solito como en el colegio, marca a placer Urko Vera. Otra vez Urko Vera. Él solo nos ha dado seis puntos en dos partidos.
Ya digo, el juego no es brillante pero es efectivo al cien por cien. La defensa, la mejor para mí actualmente en segunda, inconmensurable de momento. El centro, falto de visión y combinación, pero batallador y la delantera, en pruebas, todas ellas satisfactorias.
El próximo sábado jugamos en Girona ante un equipo en horas bajas, con problemas y segundo por la cola. Naturalmente que podemos ganar, pero en el fútbol -como dicen los grandes entrenadores- hay que ir partido a partido. Así que, con mentalidad ganadora pero sin menospreciar al rival y sin creer que se gana sin bajar del autobús. Craso error. Si esto lo tenemos claro todos iremos a más. Esperemos que Aganzo pueda jugar ya en Girona, si no, sacaremos a Urko. Urko, Urko, Urko.
Txiqui Martínez es periodista.

















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