Televisiones autonómicas: un modelo caduco

JOAQUÍN HERNÁNDEZ
¿Para qué queremos una televisión que cuesta mucho dinero y que ni siquiera responde a los valores básicos del servicio público como es la defensa del valenciano?

1.122 millones de euros de deuda, una plantilla de 1.800 personas y un presupuesto para 2011 de 184 millones de euros. Son los números de Canal 9. ¿Realmente está justificada la existencia de una cadena autonómica que año tras año pierde audiencia y que cada vez cuesta más dinero?

En los años 80 comenzó la gestación de los canales autonómicos. Los primeros en emitir fueron Euskal Telebista y la TV3. El 8 de octubre de 1989 nació la Radio Televisión Valenciana. En esa época las autonómicas aportaron cercanía con el espectador y sobre todo variedad, ya que la oferta televisiva se limitaba a los dos canales de TVE. Nacieron como una plataforma para difundir cultura de la tierra, para informar de noticias de casa. Y sin duda han tenido mucha importancia, ya que gracias a las autonómicas se abrieron nuevas ventanas para informarse. Parte de su éxito se debía a que en aquel momento había muy pocas ventanas abiertas, pero hoy la oferta es tan amplia y la audiencia se ha fragmentado tanto que los números de las autonómicas distan mucho de lo que fueron en sus inicios. En los últimos cinco años Canal 9 ha perdido el 50% de su audiencia, llegando a una media del 8,4% en 2010.

Al ser una televisión pública Canal 9 depende del presupuesto que le otorga la Generalitat Valenciana. Éste asciende a 184 millones de euros. Y teniendo en cuenta que la deuda de RTVV es de 1.122 millones de euros no hay que ser un experto en economía para saber que la gestión que están realizando es muy deficiente. A esto hay que sumarle maniobras incomprensibles como la adquisición de los derechos de la Fórmula 1 que costaron 18 millones de euros (en un año Canal 9 ingresa 20 millones de euros en publicidad). Aparte de una gestión cuestionable otro asunto importante es la plantilla. La conforman 1.800 personas, las mismas que trabajan en Antena 3 y Tele 5 juntas. ¿Sobredimensionada? Sin duda alguna. De hecho ya hay voces que apuntan a un ERE. Pero por desgracia tras el ERE los que están arriba seguirán estando arriba y lo único que cambiará es que habrá menos personas abajo. Vamos, que lo que sobran son directivos y a ellos el ERE seguro que no les afecta. Aunque al final se lleve a cabo, no creo que el ERE sea la única solución a los males de la pública.

Hay quienes defienden la existencia de las televisiones autonómicas como medio para proteger y promocionar la lengua. De hecho ahí radica parte de su compromiso con el "servicio público". Pero los datos no cuadran. Más de la mitad de la programación de Canal 9 es en castellano. ¿Para qué queremos una televisión que cuesta mucho dinero y que ni siquiera responde a los valores básicos del servicio público como es la defensa del valenciano? Creo que ha llegado el momento de que las autonómicas, y en concreto Canal 9, tomen un nuevo rumbo. Y ese cambio de tendencia pasa por la privatización. Yo no estoy dispuesto a pagar con mis impuestos una televisión que no gestiona bien sus recursos. Otra cuestión es si los políticos están dispuestos a privatizar una herramienta que debería ser un servicio público pero que algunos han convertido en su particular NODO.

Joaquín Hernández es periodista.

Autor: Joaquín Hernández

Comentarios

#4

No estoy de acuerdo con la

No estoy de acuerdo con la privatización de los servicios publicos, pues esto los desmonta totalmente, y ya esta bien de perder "estado" en favor de los intereses economicos de algunos, que cuando le vienen mal dadas, corre a pedir ayuda a "papa estado".
El problema de Canal 9 se solucina muy facilmente, es tan sencillo como hacer lo mismo que ha hecho el Gobierno con RTVE, osea REFUNDARLA, que no dependa del gobierno de turno, que sea imparcial y no manupulable, con una financiación estable. Por otra parte la Generalitat ya dijo en 2009 que asumiria la deuda, ¿porque no lo ha hecho aun?.
La respuesta, tambien sencilla, no les interesa, tal y como dice Isabel, es todo una maniobra para darle dinerito a unos pocos amigos de los actuales gobernantes de esta Comunidad Valenciana que cada vez tiene menos apego a sus derechos como pueblo, gracias a la politica seguida desde hace 15 años.

#3

Benjamín, la verdad es que es

Benjamín, la verdad es que es difícil que alguien quiera quedarse con una televisión que genera tan pocos ingresos en comparación con los gastos que tiene (por la mala gestión). En mi artículo abogo por la privatzación pero soy consciente de las dificultades que tiene. El primer escollo es de concepción: las televisiones autonómicas no se hicieron para ganar dinero, evidentemente. Se crearon para ofrecer un servicio público. Así que habría que buscar un modelo compatible con el servicio público y con los intereses privados, vamos que dé dinero. Por eso habría que cambiar un poco el concepto inicial de televisión autonómica.
Isabel, estoy de acuerdo en todo lo que comentas. El principal problema de Canal 9 es político y viene desde 1989. Todos los gobiernos autonómicos han utilizado el ente público para beneficiarse políticamente y para enchufar a sus amigos de turno. La bola de nieve se ha hecho tan grande que ahora es imposible detenerla. Y como siempre los mayores perjudicados son periodistas, cámaras, productores...

#2

La jugada es perfecta.

La jugada es perfecta. Primero, incumplen sin ningún pudor los objetivos para los que fue creada la televisión autonómica. Luego duplican y triplican la plantilla arrinconando a los profesionales de la casa, como si hubieran cometido un delito por haber comenzado a trabajar antes de que llegara el PP a la Generalitat. Como son periodistas con contratos indefinidos y es difícil despedirlos, los mantienen en nómina pero infravalorados e incluso humillados. A continuación externalizan la mayor parte de la programación e incluso se contratan productoras para realizar un trabajo que podía realizar perfectamente el personal de la casa. El número de jefes aumenta sin parar. La deuda del Ente también. Se va cerrando el círculo. Mientras, se conceden licencias de TDT a cadenas "amigas" que incumplen la ley desde el mismo momento en que salieron al aire, con lo que el Govern ya tendría quien difundiera sus mensajes sin necesidad de recurrir a una televisión pública que siempre está mucho más controlada por el Parlament. Por fin, con una deuda insostenible, sin objetivos y extemadamente manipulada, Canal 9 acapara las críticas e incluso la ira de un pueblo devastado por la crisis. Hagamos un ERE para deshacernos del personal incómodo, los de mayor edad, que son menos dóciles con la dirección. Tiene razón Joaquín. Seguro que no despiden toda la caterva de pseudodirectivos inútiles que abrevan en el Ente. O mejor aún. Cerrémosla, total para lo que sirve. La jugada es perfecta. Aquellos que nunca creyeron en la utilidad de una televisión autonómica de calidad que sirva a los intereses de los valencianos se han salido con la suya. Y encima quedarán como los salvadores. Lamentable todo.

#1

Desde luego la situación se

Desde luego la situación se antoja económicamente insostenible. Culturalmente, estoy de acuerdo, no se cumplen los fines. Informativamente produce sonrojo. Parece que como señalas, Joaquín, el único camino es la privatización....pero ¿quién va a optar a quedarse con una tv autonómica que tendría que vivir únicamente de la publicidad al ser privada? A corto y medio plazo se me hace difícil que esto se pueda llevar a cabo....

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